Para lo legal, tu abogado.
Para lo impositivo, tu contador.
Para los temas importantes de tecnología, ¿a quién le preguntás?
TAI es el referente de ingeniería de sistemas de tu PyME: criterio profesional e independiente para asesorarte cuando necesitás cambiar, incorporar o resolver algo con tecnología.
No vendemos software. No representamos proveedores.
El problema no siempre está en la tecnología. Muchas veces, falta una mirada que vea el conjunto.
En una PyME, cada uno mira la tecnología desde su propio lugar:
Conoce su solución.
Mira los costos y la operación.
Mira el negocio.
¿Quién mira todo junto?
Porque una solución tecnológica no funciona aislada. Impacta en:
4costos que no siempre se ven al principio
Lo que pagás de más
Licencias, módulos o funciones que nadie usa, porque no responden a lo que necesitabas.
Lo que cuesta adaptarse
Procesos que se acomodan a la herramienta, en lugar de que la herramienta encaje en la empresa.
De lo que después no podés salir
Dependencias, dificultad para cambiar de proveedor o para recuperar y trasladar tu información.
Lo que te expone
Riesgos de seguridad o requisitos normativos que no se contemplaron.
¿En cuál de estas situaciones te reconocés?
Estás por invertir o cambiar algo
Tenés varias propuestas para resolver lo mismo y no queda claro en qué se diferencian ni por qué una cuesta mucho más.
Lo que ya tenés no funciona como esperabas
El sistema está implementado hace tiempo, pero los problemas siguen. Parte del equipo lo usa y otra parte sigue con planillas.
Tenés que implementar algo y necesitás que funcione bien
La solución ya está elegida. Falta asegurar que la implementación avance bien y termine funcionando como la empresa necesita.
Querés mejorar o automatizar un proceso
Tareas que se repiten, datos que se cargan más de una vez y procesos que dependen demasiado de planillas y trabajo manual.
Te preocupan los riesgos o lo que tenés que cumplir
Necesitás saber si la forma en que manejás la información y la tecnología cumple con los requisitos de ciberseguridad y cumplimiento.
Sabés que algo tiene que cambiar, pero no por dónde empezar
Hay problemas, tareas que podrían funcionar mejor o herramientas desaprovechadas, pero no está claro dónde está el problema.
En todos estos casos, el primer paso no es sumar tecnología. Primero hay que entender qué está pasando.
Entender para decidir. Acompañar para avanzar.
No empezamos por una herramienta.
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01
Entender
Un diagnóstico de dónde está parada tu empresa y qué está pasando realmente.
- Analizamos sistemas, uso, procesos, problemas, necesidades y riesgos: qué funciona y qué no.
- Armamos una línea base con datos concretos: cuánto se gasta, cuánto tiempo y qué recursos insume cada proceso.
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02
Ordenar
Relacionamos la información y ordenamos las prioridades.
- Qué requiere atención, qué puede esperar y qué brechas o riesgos conviene abordar primero.
- Cuando corresponde, lo contrastamos con buenas prácticas internacionales y normas aplicables.
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03
Ayudar a decidir
Evaluamos las alternativas junto a vos.
- Qué conviene, qué implica cada alternativa, qué dependencias y riesgos genera, y qué no vale la pena.
La decisión la tomás vos. Nosotros te ayudamos a tomarla con la información necesaria.
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04
Acompañar
Hasta que lo decidido se convierta en un resultado.
- No nos quedamos en el diagnóstico: nos involucramos hasta resolverlo. Según el caso, lo hacemos directamente, lo coordinamos con terceros o acompañamos a tu equipo a llevarlo adelante.
- Lo ejecute quien lo ejecute: que se implemente, se adopte y funcione como la empresa necesita.
Una herramienta no genera valor por estar instalada.El resultado aparece cuando funciona en la operación y las personas trabajan mejor con ella.
Una forma ordenada de gobernar la tecnología.
Mientras trabajamos, queda claro dónde está tu empresa, qué necesita, qué debería abordar y cómo evaluar los avances.
Tenés claro dónde estás parado
Qué tenés, qué usás, qué gastás, qué funciona y qué no.
Sabés qué abordar y en qué orden
Prioridades identificadas, sin resolver todo al mismo tiempo.
Dejás de decidir por urgencia o por lo que dice el que vende.Tenés criterios para saber qué incorporar y qué no
Elementos concretos para evaluar soluciones, proveedores y alternativas, y para definir qué debería cumplir cada una.
Podés evaluar los avances
Ante cada cambio, una referencia de qué debería mejorar y cómo evoluciona.
Podés medir si mejoró, porque sabés de dónde partiste.Conocés los riesgos que requieren atención
Riesgos tecnológicos, de seguridad y de cumplimiento identificados, y cuáles priorizar.
Ayuda a reducir la exposición legal y reputacional que muchas veces existe sin que la empresa la tenga identificada.Tenés el problema resuelto, no solo identificado
Lo que se decide, se lleva a cabo: lo resolvemos directamente, lo coordinamos con terceros o lo hace tu equipo con nuestro acompañamiento.
El trabajo termina cuando funciona en la operación.Todo queda documentado, para que tu empresa lo consulte y lo use cuando lo necesite.
Conocemos la tecnología desde adentro y lo que implica hacerla funcionar en una empresa real.
Experiencia de negocio real
Casi dos décadas llevando adelante proyectos y negocios de distintas dimensiones, y después, consultoría junto a empresas. No solo conocemos la tecnología: tuvimos que hacerla funcionar, sostenerla y responder por ella.
Una mirada desde distintos ángulos
Miramos a la vez la tecnología, su impacto en la operación, las personas que la usan, los riesgos y el negocio.
Un marco claro para trabajar
Seguimos las directrices de ISO 20700. Desde el primer día sabés qué vamos a hacer, qué vas a recibir y hasta dónde llega nuestro trabajo.
- Alcance acordado
- Independencia declarada
- Entregables definidos
Cómo se define nuestro acompañamiento
Una situación como punto de partida
Partimos de lo que la empresa necesita abordar: una necesidad puntual o varias situaciones trabajadas de forma integrada.
Una mirada que se suma
No reemplazamos a tu equipo ni a tus proveedores. Sumamos una mirada externa e independiente.
Alcance y duración a medida
Avanzamos por etapas, con un alcance y una duración que definimos juntos. Sin que tengas que incorporar estructura interna ni sumar los costos permanentes que eso implica, y durante el tiempo que haga falta.
Empecemos por entender tu situación.
Muchas empresas llegan con una preocupación o una situación que saben que deberían resolver, pero todavía sin saber cómo abordarla.
Qué pasa en esos 40 minutos
Te escuchamos.
Te decimos cómo vemos la situación y qué consideramos importante abordar primero.
Te explicamos cómo podemos acompañarte y con qué alcance.
El primer paso no es tener todas las respuestas. Es empezar por entender bien la situación.